Monumentos y Restos Arqueológicos

 

Como ya hemos comentado Valentia fue una ciudad de nueva planta, su primeros habitantes al llegar se encontrarían un solar con cierta vegetación que debieron acondicionar para poder instalarse. Al principio se instalaron en tiendas o cabañas, como atestiguan las excavaciones realizadas en la plaza de la Reina y el Turia, donde han aparecido objetos de la vida cotidiana como hogueras, basureros e improntas de tiendas sobre el suelo arcilloso. En este momento se harían los rituales y ofrendas de fundación; varias vasijas boca abajo han aparecido con restos de materia orgánica en su interior, destacando las cinco que aparecieron en el solar de les Corts Valencianes. También en la excavación de la calle Historiador Chabás, aparecieron restos de diferentes animales recién nacidos, junto a una vajilla y una mesa fabricada en Italia. Supuestamente después del sacrificio y el banquete, enterraron los huesos y la vajilla empleada para tal fin.

 

Uno de los elementos más representativos de la ciudad es su moneda, de la que se deduce que sus acuñadores eran latinos del centro  o sur de Italia. Por un lado tenemos la cabeza de una divinidad guerrera femenina, que algunos asocian con Roma y por el Reverso una cornucopia con haz de rayos.

 
Con el tiempo las cabañas y los barracones fueron sustituidos por edificaciones más sólidas. Lo primero fue construir su sistema defensivo, cuyos restos se han hallado en la Plaza de la Reina y el la calle de Serrans y Juristes.

También se conoce gracias a Nicolau Primitiu un tramo de la muralla que fue visto debajo de la torre occidental del Palau de la Generalitat. Otro tramo apareció en la calle de les Avellanes y se puede observar a través de una ventana; y debió pertenecer a la puerta sucronensis por la mención de una inscripción. En la calle Salvador se ha identificado otra torre o puerta. De estos restos se deduce que el recinto  ocuparía una superficie que estaba comprendida entre la puerta barroca de la Catedral y el Palau de les Corts como eje norte-sur y el Palau de la Generalitat y la plaza arzobispo como limites oeste-este.

De esta época inicial los restos más importantes y abundantes los hallamos en la plaza de l´Almoina, considerado uno de los restos republicanos más importantes de la Hispania romana.

Estos restos formarían lo que fue el foro de la ciudad que estaría donde hoy se halla la Basílica de la Virgen de los desamparados y la Plaza da la Virgen. Este lado este estaría ocupado por un horreum, una calle y unas termas; dicho horreun se sale del área de excavación, estaría formado por cuatro naves con una longitud total de 25m y una altura de 7m. Esta construido con sillares de arenisca de las canteras de Godella y Rocafort. Su uso estaba destinado a almacenamiento de alimentos. Al sur, enfrente del horreun, se ha identificado un conjunto termal. En su parte occidental se hayan cuatro tabernae, que se abren a lo que debió ser la plaza del foro. La parte oriental estaría ocupada por las termas, de las que se ha identificado el praefurnium, el caldarium, el tipidarium y el apoditerium.

 

La bañera del caldarium y el banco del tipidarium se conservan intactos. Son las termas más antiguas de la península que se conocen del S II a.e.c. En el mismo solar se ha encontrado un pozo construido con sillares de arenisca.

El  20 de diciembre de 2007, se inauguró el nuevo museo de L´Almoina.

 

En la calle Historiador Chabás, situada al norte del foro romano,  ha aparecido otro pozo, el porticado monumental de una calle o plaza, una antefija y una terracota arquitectónica, fragmentos de cerámica exóticas con una función ritualica  y un conjunto de viviendas; estos restos podrían formar el área sacra del foro.

 

Las excavaciones efectuadas en 1959 y 1960 en la plaza de la virgen, sacaron a la luz unos basamentos monumentales, que parecen pertenecer a una basílica o los cimientos de un porticado.

La Valentia republicana fue destruida por el general Pompeyo en el 75 a.e.c. Las excavaciones han demostrado que entre los año 80-70 a.e.c. la ciudad fue destruida. Esto también lo atestiguan los restos de 11 individuos armados que se hallaron frente a las tabernae de las termas de l´Almoina, donde se hallaría el foro de la ciudad. El análisis de los huesos demuestran que fueron ejecutados y mutilados. El lugar fue abandonado, pero el paso de la vía Augusta, hizo que con el tiempo resurgiera.

 

Los primeros restos que aparecen de esta refundación son los de una alfarería en l´Almoina, raro para estar en el centro de la ciudad, de lo que los arqueólogos deducen que no existiría esta como tal.

Es a partir de finales del S I a.e.c.  cuando la ciudad parece que empieza a renacer. En la calle Historiador Chabás se halló un mosaico de opus signinun.

 

El pozo ya mencionado de l´Almoina entre los años 5 a.e.c. y 5 fue rellenado con ofrendas ritualicas de los nuevos pobladores. Como nuevos edificios  se encontraron unas termas en la plaza de la Reina, y un pequeño cuartel u hospedería debajo de la Conselleria d´Hisenda, datados a mediados del S I.

 

Ya empiezan a aparecer datos a cerca de Valentia, la ciudad se renovó urbanísticamente y duplicó su extensión.

El foro imperial, fue construido  con piedras azules de Alcublas como se apreció en las excavaciones de la Plaza de la Virgen.

Conocemos sus límites gracias a las excavaciones que se realizaron en la Plaza de la Virgen y l´Almoina

A él se accedía por tres escalones  desde la basílica de los Desamparados, las losas tenían un rebaje en el punto de contacto de las gradas, y así formaban un canal para recoger el agua en caso de lluvia.

                        

 

La plaza del foro, estaba rodeada por un porticado en cuyo extremo oriental se conservan 7 grandes basas en el solar de l´Almoina. Estos tienen una separación de 2,85m, y se conservan una losa de coronamiento compuesta de un sillar de caliza de 1x1; también se han recuperado dos basas de columna de tipo ático con doble toro y escocia.

 
Se han localizado construcciones a lo largo del porticado del foro, la primera es un edificio  del que solo se conoce su anchura, 25m. Consta de tres naves divididas por muros y pilares. Al sur se a identificado un edifico que se ha interpretado como la curia, sede del senado romano. Es de planta rectangular de 7x8,30m y consta de un zócalo con grandes sillares, sobre el que se levanta un muro de opus caementicium. El muro no alcanza toda la anchura y se supone que en ese espacio libre estarían los asientos de los senadores. El interior del edificio conserva su pavimento de opus signinum.

Al norte de la curia debió de existir otro edificio similar, del que solo se conserva el hueco dejado por su expolio, se deduce por su ubicación que seria un pequeño templo o un tabularium.

En la Plaza de la Virgen y sus aledaños han aparecido numerosas inscripciones como la dedicada a Asclepio, a la diosa Fortuna, un friso, etc..

A través de la excavaciones realizadas conocemos como era el Circo de Valentia. Se ha datado hacia mediados del S II. Las carceres, estaban situadas donde hoy se halla el edificio de Comisiones Obreras. Al norte de este muro pasaría lo que debió ser el decumanus maximus, dirección oeste-este., que comunicaba el foro con el circo y de este al mar. Alrededor de la plaza Nápoles y Sicilia se han localizado 2 tramos del graderío occidental y una muestra de la arena sobre la cual corrían los carros. Más al sur alrededor de la calle Trinquet de Cavallers, han aparecido los resto de dos graderíos, uno oriental y otro occidental, y un pequeño tramo de la spina.  
Al exterior de este muro occidental se hallaron los restos de una escalinata. En la calle Comedies también apareció otro tramo del graderío muy bien conservado con una longitud de 8m.

Este muro tenia una cerca de 5m de ancho, estando delimitado en sus extremos por sendos muros de opus caementicium, de 60cm de ancho, siendo el exterior de más altura.

En la calle de la Paz se hallo una parte semicircular de la cabecera realizada con sillares. No se han observado abovedamientos de los que se deduce que el graderío en esta zona seria de madera. 

En sus proximidades una inscripción dedicada a Hércules, divinidad vinculada a los espectáculos.

Ver circos romanos

 
De esta época imperial conocemos dos complejos termales, el citado anteriormente de la calle la Reina y la calle Cabillers,  y otro que estaría situado en la calle Salvador. En este último ha aparecido un mosaico y se ha podido delimitar algunas estancias como el hipocaustum. Este edificio se data en torno al S II, y se cree que cayo en desuso hacia la segunda mitad del S III.

En el inicio de la calle Quart, a la altura de la plaza del Tossal,  apareció un muro sobre el que discurría el acueducto romano, pero por su tamaño se cree que también serviría para delimitar y encauzar por el norte uno de los cauces del río.

En excavaciones realizadas en las plazas del Negret y de la Reina, se han localizado antiguos canales fluviales cegados en época imperial. En la plaza de la Reina se ha supuesto la existencia de un puente por las  dos grandes losas halladas de 2x2m.. Supuestamente el contacto con el mar en esta época estaba a 2km de distancia, a la altura de lo que es hoy la plaza de Honduras,  se haría por la Albufera, que en esta época seria enorme poniendo en contacto las desembocaduras del Turia y el Xuquer (Jucar).

En la calle Conde de Trenor ,detrás de las torres dels Serrans, se ha hallado un pequeño puerto fluvial, que se uso hasta el S III.

 

Las únicas viviendas halladas en la ciudad de Valentia han sido domus. Por la entrada norte de la ciudad llegamos a la domus de Terpsicore, en el Palau de les Corts, llamada así por el mosaico encontrado.

Por esta vía hacia el sur, aparece un umbral de acceso y varias habitaciones adyacentes identificadas en la excavación de la Cárcel de san Vicent y un mosaico policromo en la calle Cabillers.

Más mosaicos que supuestamente pertenecían a una domus del S II, han aparecido en la plaza de la Pelota y la calle Moratín.

En la parte este también han aparecido restos, en los Banys de l´Almirall y en la calle de les Avellanes.

En la parte oeste, en la plaza de la Reina apareció una estatua de Hermes y un mosaico de Medusas en la calle Reloj Viejo.

En la parte noreste apareció una domus, en la calle Sabaters con la plaza de Cisneros. En esta vivienda han salido a la luz cinco estancias en torno a un pasillo central.

A extramuros de la ciudad, en la plaza del Negret han aparecido restos de un recinto de producción.

 

En 1963 en las aguas de la playa de Pinedo, cuatro submarinistas descubrieron una estatua masculina de bronce. Se fabricó mediante el proceso técnico de la cera perdida, mide 145 cm. de altura y fue realizada por el método indirecto que permite su fundición en partes diferenciadas y posteriormente, unirlas por medio de soldaduras.
La estatua representa la figura de Apolo. La posición doblada del brazo izquierdo indica que debió apoyarse sobre algún objeto o instrumento, probablemente la lira o la cítara, el atributo apolíneo más representativo. Los ojos aparecieron desprovistos de los globos oculares y los que ahora presenta son fruto de una restauración moderna.
El Apolo de Pinedo es una copia romana, de época imperial, del Apolo Delphinios, original realizado por Demetrio de Mileto al final del siglo II a.e.c.

 

 

 

En marzo de 2008, en la calle Ruaya aparecieron los restos arqueológicos más antiguos de la ciudad de Valencia, datados en el siglo IV a.e.c,  que pertenecientes a un asentamiento íbero de carácter rural, también apareció gran cantidad de cerámica púnica; Y los restos del supuesto campamento de Aníbal a su paso por nuestras tierras.

En abril de 2009 en la calle Almirante de Valencia, en el palacio del Marques de Caro, se hallaron los restos de un mosaico de tierra batida decorado con teselas que forman algunos dibujos y una inscripción epigráfica (las letras COL, que podrían referirse a colonia). Es el mosaico más antiguo de la ciudad, podría datar de la época republicana en torno al siglo I a.e.c.

En junio de 2010 el ninfeo de l´Almoina se interpreta ahora por los arqueólogos como un santuario/sanatorio dedicado a Asklepios, el dios de la medicina de origen griego, adoptado por los romanos en el siglo III a.e.c. El culto existiría desde poco después de la fundación de Valencia en el 138 a.e.c, y el edificio se mantendría en pie con ampliaciones y algunas modificaciones hasta la época visigótica.

En 2005 se descubrió una segunda piscina porticada, en posición simétrica a la que ya se conocía y se interpretó como ninfeo. Una prueba de la importancia de Asklepios en Valentia es que es la única divinidad romana de la que existen dos inscripciones en la ciudad. Gracias a Escolano sabemos de una inscripción dedicada a Asklepios que desapareció en el siglo XVI y la otra en la fachada de la Basílica de la Virgen de los Desamparados; de Venus, Júpiter e Isis se conoce solo una. Debido a estos indicios, se cree que debió de ser la divinidad principal y un Templo de gran relevancia en la ciudad.

La teoría de los arqueólogos es que el santuario/sanatorio se construyó en época republicana y las termas formarían parte del recorrido sacro, siendo una parte del santuario. El recinto se reconstruyó y se amplió después, en época imperial, pero sin destruir la piscina anterior. Se da la circunstancia de que este es el único edificio que no se tocó durante la destrucción de la ciudad en el 75 a.e.c. y que justo al lado se encontrara una pila bautismal visigoda, lo que apunta a que el edificio fue asimilado y aprovechado como baptisterio en los inicios del Cristianismo.

 

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Imágenes extraídas de los cuadernos de difusión arqueológica del Ayuntamiento de Valencia.